domingo, 29 de noviembre de 2015

4 preguntas sobre educación


Un periódico que quería hacer un reportaje sobre la educación alternativa en España nos remitió estas cuatro preguntas de las cuales, como es habitual en el periodismo, sólo usó una pequeña parte (que destacamos con subrayado).

Por su interés para nuestros socios y simpatizantes, y porque aclaran la posición de la PLE, reproducimos las respuestas ofrecidas por nuestra presidenta Laura Mascaró en su totalidad.





Una breve valoración de las opciones educativas que tienen las familias en España.

El sistema educativo español, lamentablemente, se caracteriza por su rigidez y su falta de permeabilidad. La libertad de enseñanza reconocida en la Constitución se ve sumamente restringida en su desarrollo normativo y en la interpretación que hace el Tribunal Constitucional. Esa libertad constitucional se limita a tres derechos:

1) el derecho a la libre elección de centro docente
2) el derecho a la libre creación de centros
3) el derecho a la libertad de cátedra

La normativa que regula la creación de centros es tan amplia y estricta que hace inviable la creación de centros diferentes lo cual, a su vez, incide negativamente en la libertad de elección de centros.
A efectos prácticos, las familias españolas sólo pueden optar por centros presenciales homologados por el Estado; por tanto, no cabe la educación en casa, ni la educación a distancia, ni los centros presenciales que, por no cumplir los requisitos legales de creación de centros, no pueden ser homologados.

Aún así, las familias que no se conforman con la educación convencional suelen encontrar alternativas válidas, como mostramos en el documental “Educación a la carta (la revolución pendiente)”.



¿Es cierto que cada vez hay más modelos educativos "alternativos" en España? ¿Se cubre actualmente la demanda o estamos aún muy lejos?

Sí. Todos los años aparecen nuevos centros que solemos llamar “escuelas libres” y que por lo general no pueden optar a la homologación como centro docente español. Algunos se homologan como centros extranjeros (normalmente vía Estados Unidos, Reino Unido o Panamá) y otros siguen su andadura fuera de la legalidad.

Precisamente porque la demanda es alta, no dejan de surgir nuevas escuelas libres y, paulatinamente, también en las escuelas convencionales están permeando  ciertas pedagogías y metodologías alternativas. Véase, por ejemplo, las escuelas infantiles que implementan herramientas de la pedagogía Montessori, las escuelas de Primaria que fomentan el aprendizaje por proyectos, o el proyecto Horizonte 2020 de las escuelas jesuitas.



¿Qué país es un modelo a seguir para vosotros? ¿Por qué?

No hay un país cuyo sistema recomendaríamos copiar en bloque porque consideramos fundamental que el sistema se ajuste a la perfección a las características del lugar donde ha de aplicarse. Así, diferentes países tienen diferentes aspectos que podrían adoptarse en España, como la aceptación de variadas pedagogas en Alemania, la facilidad para la creación de centros de los Estados Unidos o la libertad para educar sin escuela (homeschooling) de Inglaterra. Pero, en general, cualquier país que tenga una legislación que de facilidades para crear diferentes tipos de centros, que cuente con diferentes itinerarios y gran permeabilidad entre ellos, y que admita la educación en casa nos parecería un buen modelo.



La mayoría de las escuelas alternativas que he consultado tienen tarifas mensuales que la mayoría de las familias no pueden pagar. ¿Se puede convertir en un modelo elitista?

La plaza de las escuelas libres no es más cara que la plaza en las escuelas públicas, pero la diferencia es que, en el primer caso, es la familia quien ha de desembolsar esa cantidad todos los meses, mientras que del gasto que suponen las escuelas públicas no somos conscientes porque no sale directamente de nuestro bolsillo sino que se paga vía impuestos. Una reforma integral del sistema escolar debería incluir necesariamente una reforma de su forma de financiación para que todas las familias tuvieran verdadera libertad a la hora de elegir.

No obstante, observamos una tendencia de la escuela convencional (tanto pública como concertada y privada) de copiar alguna elementos característicos de las escuelas libres, por lo que la diferencia entre ambos modelos se va acortando (elementos como el aprendizaje activo, la transversalidad, formas de evaluación como portafolios, etc).

jueves, 26 de noviembre de 2015

¿Es necesario que tus hijos vayan a la escuela?


Entrevista publicada en el portal web Psicología para niños 






Laura Mascaró ha dado múltiples charlas y conferencias sobre los beneficios de la educación en casa, en distintas partes de España y de América Latina. Además, ha publicado, sobre este mismo tema, los libros Educación y libertad: una defensa del homeschooling como máxima expresión de la libertad educativaEnseñar a pescar (educando en casa)Educar sin escolarizar: algunas consideraciones legales y Sin escuela. También es creadora y editora del blog Tarkus Kids, portal líder en español en estimulación temprana, crianza respetuosa y educación consciente, y desde 2012 preside la Plataforma por la Libertad Educativa, asociación de ámbito nacional que fundó junto con otras familias educadoras en casa.
Por todo lo anterior, decidimos buscarla para pedirle que nos compartiera algunas de sus ideas sobre homeschooling (como ella misma llama a la enseñanza en casa), y esto fue lo que nos respondió:
¿A qué se le llama homeschooling?El homeschooling consiste en educar a los niños sin escolarizarlos. Nos define lo que no hacemos (escolarizar), y que damos una educación absolutamente individualizada a cada niño. Por lo demás, no hay dos familias que eduquen a sus hijos de la misma manera. Cada familia tiene sus propios motivos, sus propios objetivos, su propia metodología y su propia forma de organizarse.
Algunos siguen el curriculum oficial y otros no; algunos estudian por asignaturas, otros por proyectos y otros sin ninguna actividad dirigida ni estructurada, a menos que el niño lo requiera en un momento determinado. Hay quien se apoya en escuelas a distancia o profesores particulares para algunas materias o para todas.
La mayoría de las familias que educan en casa en España, por ejemplo, lo hacen porque han tenido una mala experiencia en el sistema escolar (bullying, fracaso escolar, fobia escolar, necesidades educativas especiales no detectadas o no atendidas, etcétera). Otros lo hacen por coherencia con sus principios de crianza respetuosa y otros, una minoría, por motivos lingüísticos (en caso de extranjeros que quieren mantener su lengua materna, por ejemplo), religiosos o ideológicos.
¿Cómo, cuándo y dónde surge este método de enseñanza?Como teoría pedagógica surge en la década de los años 70 del siglo XX, de la mano de varios maestros que, frente a las teorías reformistas (que pretendían reformar el sistema escolar) proponen ir un poco más allá y desescolarizar a los niños. El austríaco Ivan Illich proponía desmontar la escuela para crear un sistema diferente (hablaba de “desescolarizar la sociedad”). Y el estadounidense John Holt proponía hacer desaparecer las escuelas y devolver a los niños a sus hogares de donde, decía, nunca debieron haber salido.
Ahora bien, lo cierto es que los seres humanos siempre hemos criado y educado a los niños en familia y en el entorno de nuestra comunidad. Lo que es nuevo es la escuela, que solo tiene unos tres siglos de existencia.
¿Cuáles son las ventajas respecto al método tradicional?La principal ventaja del homeschooling es que permite personalizar la enseñanza, dar a cada niño aquella educación que necesita y utilizar los métodos que más se ajustan a sus características, algo que la escuela difícilmente puede dar. En el homeschooling puedes aprender a tu ritmo y siguiendo tus intereses sin que nadie te imponga un curriculum absolutamente ajeno a ti. Además tienes la flexibilidad de cambiar de método y de currículum siempre que lo consideres necesario. También tendemos a relacionar cualquier cosa que se estudie con la vida real y, más concretamente, con la vida del niño, para que vea la utilidad y aplicación práctica de las cosas que está aprendiendo.
¿Cuál es el papel de los padres en este método?La mayoría de los padres no asumen el rol de “profesor” de los niños sino que somos buscadores de recursos. Es decir, no pretendemos saberlo todo ni saber enseñarlo todo, sino que tenemos una actitud proactiva a la hora de asumir dos funciones fundamentales: primero, exponer a los niños a cuantas más materias y cuestiones posibles (esto es, creando un entorno rico en experiencias y conocimientos). Y segundo, buscando los recursos necesarios cuando surge un interés en el niño. Si, por ejemplo, mi hijo quiere aprender a tocar el piano y yo no sé hacerlo (o no sé enseñarlo) buscaré una academia o un profesor que le pueda enseñar. En otras cuestiones puede tratarse de buscar información en internet, hacer intercambio con otra familia, visitar lugares, exposiciones, eventos, etcétera.
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